01 · Apenas Aguantando
01 · Apenas Aguantando
Las horas semanales se multiplican por 52 y se dividen entre 24 para convertirse en días; los días mensuales se multiplican por 12. Cada fila se redondea a un decimal antes de sumar, así que los números en pantalla suman exactamente el total que ves. Los niveles de desgaste nunca se convierten, ponderan ni puntúan: se listan por nombre bajo el recuento de días, ordenados por gravedad.
El domingo por la noche en que vuelve el "aguanto un año más", o justo después de cobrar un bono y de pronto el año que viene parece soportable. El resto de herramientas aquí dan por hecho que te vas y calculan ese lado. Esta le pone precio a la opción que ibas a aceptar gratis.
A ningún sitio. Todo lo que escribes se queda en el almacenamiento local de este navegador, así que el presupuesto sigue ahí la próxima vez; nada se envía a un servidor, nada entra en analítica y los niveles de sueño, cuerpo y relaciones nunca salen de esta página. Si borras los datos del navegador, se borra el presupuesto.
Preguntas y respuestas frecuentes sobre este tema.
Rellena cuatro números de tu propia semana y mes: horas extra, horas de trayecto, horas en reuniones que no deciden nada y días de descanso que el trabajo se come cada mes. Eso se convierte en días al año. Después valora sueño, cuerpo, relaciones y estancamiento en una escala de cuatro pasos; todo lo que no sea "igual" aparece por su nombre bajo el presupuesto. Lee las dos partes juntas: los días dan el tamaño, los nombres dicen qué clase de año es.
Porque el dinero es la comparación que ya tienes perdida. Sueldo, bono y mercado son lo que discuten todos los artículos de carrera, los reclutadores y las hojas de cálculo, y quedarse suele ganar esa discusión: es el lado con el número visible. Los días no se recuperan ni se negocian. Además, medir en días mantiene la herramienta honesta entre países: no necesita moneda, impuestos ni datos salariales locales.
Es deliberado, no una función a medias. En cuanto eso se vuelve puntos, la página entera colapsa en una sola puntuación, y una puntuación se descarta fácil ("solo tuve una mala semana"); un presupuesto detallado, no. Además no existe un tipo de cambio honesto entre "relaciones: mucho" y un número de días; inventarlo haría el total más preciso en apariencia y menos cierto en realidad. Por eso quedan listadas por nombre, bajo los días y sin ponderar.
No. La herramienta no opina sobre tu trabajo y a propósito no da umbrales, ni puntuación, ni recomendación. Lo único que hace es que "quedarse" deje de ser la opción sin precio. Mucha gente mira un número grande y decide que el año merece la pena: esa es una respuesta real, y es distinta de no haber mirado nunca. Si quieres el otro lado de la comparación, la calculadora de colchón financiero pone precio a irse.
De tus propias semanas, no de ninguna normativa. La herramienta no incluye a propósito jornadas legales, tablas de festivos ni reglas de horas extra de ningún país: en cuanto lo hiciera, sería incorrecta en algún sitio. Estima desde una semana típica, no desde la peor, y redondea en vez de agonizar: importa el orden de magnitud, no dos decimales. Si una fila no te aplica, déjala en cero.
Se guarda solo en este navegador y no se comparte con nadie. El presupuesto queda en el almacenamiento local para que siga ahí cuando vuelvas, pero nada se sube, no hace falta cuenta y las valoraciones de sueño, cuerpo y relaciones nunca se envían a analítica ni se convierten en una tarjeta compartible. Esta herramienta no tiene imagen ni enlace de resultado a propósito: hay números que no son para enseñar. Borra los datos del navegador y el presupuesto desaparece.